Reputísima jijos de su reperra madre quien me vuelva a dar los buenos días hoy.
Estoy escribiendo al mediodía con la mitad de una raja de chile jalapeño mal comida a prisas y un pedazo de camarón empanizado frío atravesado en donde termina el estómago y empieza el esófago, o al revés, con un humor de su puta madre y a un nanosegundo de parar a mandar todo al carajo.
La razón: levantarse a trabajar a las 7:00 de la mañana en DOMINGO, me cae de a madres que no lo creía, pero Dios se enoja cuando se trabaja en este día, si la aparición de mi post anterior no era suficiente ironía para mí, pues aquí estoy, sentado en una puta silla adquirida hace más de tres años, con hoyos en el respaldo y sin una buena razón para estar de buen humor.
La única razón para estar en este contubernio que haría babear a cualquier admirador del marxismo en la onda explotador-patrón, es, obviamente, una remuneración económica. Ergo, dirían, pues no habría mucho que chillar si hay de donde mamar.
Pues no, puta madre.
Ayer me enteré que un cabrón español, gana 20 mil pesos, 20 MIL PESOS, como salvavidas en un playa de Tarragona. Lo conocí, ni siquiera ha entrado a la universidad, gana el doble que yo y mi carrera universitaria en escuela tercermundista, con dos años de 'trayectoria' en el mundo de las letras, que si no es digno llamarle periodismo porque hacer lo que se hace aquí, en este país, es todo menos periodismo en el 90 por ciento de los casos.
Por otro lado, está el ambiente laboral, que es peor que una fábrica de pelotas de Singapur. La puta espada de Damocles y por si fuera poco, el recorte salarial a punto de caerte como la voladora.
Es que esta chingadera antes hasta daba gusto, se los juro, que cuando nadie te la hacía de pedo, este era un trabajo muy bonito, daba gusto pegarle a las teclas, era bueno andar en el 'rush' de ser parte de un gobierno, daba ánimos saber que respetaban el tiempo de uno y que te daban tu lugar como empleado, no como un simple pendejete que mete su grabadora y responde órdenes de manera automatizada.
Eso, subestimar el trabajo de cualquiera, no sólo es ruin en varios niveles, siempre finaliza en una situación de hartazgo, desde hace más de un mes y medio busco un nicho laboral con un ambiente más sano para adaptarme y poder hacer lo que realmente me gusta hacer cuando tengo todo el tiempo del mundo para hacer, pero hasta la fecha, no.
Lo utópico del asunto, sería estar debajo de una palmera, oliendo un coco con ginebra, sintiendo el solecito quemando como toda esa bola de vacacionistas envidiables sin problemas, sin jefas premenopáusicas, sin reporterillos que piensan que tu trabajo es, además de hacer su trabajo, limpiarles las botas; viajando, conociendo lugares, gente, terminar ese videojuego que he dejado tan postergado, retomar la rutina del gimnasio, fumar pachanka con los amigos que tengo como tres meses de no ver, dejando el aislamiento y el bloqueo creativo gradual, dejando las trivialidades y presiones constantes de que "si no funcionas, te corro".
Y principalmente, con un chingoputero de tiempo libre.
Pues no. Aquí estoy, con el clima a todo lo que puta madre da, sintiéndome cada vez más devaluado, desvalido, desvalijado, con los talentos desposeídos y viendo a un montón de gente idiota sudar sus pozoles, sus prebendas y comiditas gratuitas por "favores del alcalde" y ganar más dinero sin mover un puto dedo, mientras que yo, estando aportando, apostando y apoyando a un proyecto desde hace tiempo, estoy con mi chile jalapeño mal comido, una tonelada de pendientes, la incertidumbre de no saber si hay hora de comer hoy domingo y de no saber si el próximo martes viene un recorte salarial que definirá mi inminente salida de este cuna de sinsabor en la que se ha convertido mi ambiente laboral.
Así es el Ayuntamiento de Veracruz. Bienvenidos.




1 opiniones:
jhajahjahja!!
No mameS!
No es legal trabajar el domingo!!
SzylUvitaPatana!
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